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Aftas – ¿De dónde vienen y cómo se tratan?

Las úlceras aftosas son llagas antiestéticas y dolorosas en la cavidad oral. Suelen formarse como consecuencia de un traumatismo mecánico, una carencia de micronutrientes o una disminución de la inmunidad. Aparecen de forma esporádica o periódica. Por lo general, no son peligrosas, pero en algunos casos son señal de enfermedades peligrosas. ¿Cómo se reconocen las lesiones aftosas y cuándo se debe consultar a un especialista?

¿De dónde vienen las aftas?

No existe una causa universal clara para la aparición de aftas. Según los especialistas, en la gran mayoría de los casos hay que enfrentarse a ellas como consecuencia de lesiones locales en la boca, carencias vitamínicas (sobre todo de los grupos B12 y B9) y debilidad general del organismo (anemia, estrés permanente). A veces, también tienen una base genética: esto significa que, si uno de los padres lucha contra las aftas recurrentes y crónicas, es muy probable que el niño herede de él esta tendencia.

Sin embargo, estos no son todos los casos en los que podemos notar llagas aftosas en la boca. Otras posibles causas de su aparición son:

  • Herpes,
  • Desequilibrios hormonales,
  • Intolerancia alimentaria,
  • problemas con el sistema nervioso,
  • colitis ulcerosa,
  • Celiaquía,
  • Síndrome de Behçet,
  • enfermedad de Crohn

¿Cómo se puede saber si se trata de un afta?

El afta se nota incluso antes de que sea visible para nosotros. Pica, duele y arde en la zona donde se forma y se vuelve más dolorosa al comer, hablar o consumir alimentos ácidos. Al cabo de uno o dos días como máximo, el afta puede verse a simple vista. Tiene un color blanco y un enrojecimiento a su alrededor, que es un signo de inflamación. Se caracteriza por tener una forma redonda u ovalada. Esta alteración puede aparecer de forma aislada, pero también se produce en un grupo más grande.

Las aftas suelen observarse en la cara interna del labio, en la lengua, en la mucosa y en el suelo de la boca. Su tamaño puede variar: el diámetro de las aftas más pequeñas no supera los 5 mm. Estas aftas se presentan solas o en un grupo de hasta 5 aftas y suelen desaparecer después de una o dos semanas (aunque a menudo vuelven a aparecer). Las aftas más grandes tienen más de 10 mm de diámetro y pueden aparecer solos o en grupos de hasta tres. Permanecen con nosotros hasta varias semanas y a veces dejan restos en forma de cicatrices.

 

¿Cómo se puede hacer frente a las aftas rápidamente y por sí mismo?

En la inmensa mayoría de las situaciones, puedes tratar eficazmente las aftas en casa. Para ello, primero debes cuidar tu higiene bucal. Debes cepillarte los dientes al menos dos veces al día, con la mayor suavidad y destreza posible, tratando de evitar la irritación. Para ello, vale la pena invertir en un cepillo de dientes sónico. No hay que frotar los dientes ni presionar las cerdas con firmeza contra el esmalte; basta con presionarlas suavemente contra los dientes para que hagan el trabajo por ti. Los cepillos sónicos también eliminan muchas más bacterias de la boca que los cepillos manuales, por lo que no dan a las llagas aftosas la oportunidad de supurar.

Además de una higiene bucal adecuada, una dieta nutritiva también resultará eficaz en la lucha contra el afta. Hay que introducir en el menú productos ricos en vitaminas A, B, C y E (por ejemplo, verduras, frutas, yogur). Además, debe consumir alimentos que refuercen el sistema inmunitario, como el ajo, la cebolla y las judías. Por otro lado, debe evitar los dulces y el alcohol, así como los alimentos calientes, duros, picantes y agrios, ya que pueden agravar las molestias y dificultar la curación de las úlceras bucales.

¿Cuándo hay que consultar a un especialista?

Como ya hemos dicho, en la gran mayoría de los casos podemos manejar las aftas con remedios caseros, y suelen desaparecer por sí solas. Sin embargo, hay un pequeño porcentaje de casos en los que las aftas persisten en la boca durante un periodo de tiempo más largo (más de un mes) y se acompañan de fiebre, por ejemplo. En tal situación, cuando los remedios caseros fallan, debemos consultar a un médico. Un especialista analizará el estado de nuestra boca y tratará de localizar el origen del problema para luego aplicar el tratamiento adecuado.

¿Cómo es? La mayoría de las veces se trata de recetar colutorios, sprays o geles con propiedades antiinflamatorias, analgésicas y calmantes. Si el origen del problema es una enfermedad sistémica, el médico decide utilizar antibióticos, esteroides o vitaminas. Las aftas individuales también pueden eliminarse de la boca con terapia láser o quemado químico.

Grzegorz Kostka

Smilesonic technology specialist

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